El Obispo, Eduardo Carmona, oficializó su salida de la Diócesis de Parral

Hoy seis de noviembre de 2019, se ha hecho pública la decisión del Santo Padre, el Papa Francisco, de trasladarme a la Diócesis de Córdoba que está en el Estado de Veracruz.

Fui notificado el pasado 28 de octubre, día de la fiesta del Apóstol San Judas Tadeo. A través de una llamada telefónica el Sr. Nuncio de Su Santidad en México, Don Franco Coppola, me hizo saber esta decisión del Santo Padre.

Con un espíritu de obediencia acepté esta nueva encomienda. Fue una noticia del todo inesperada, sorprendente, que he venido asimilando durante estos diez días. Los obispos sabemos que en cualquier momento podemos ser llamados a una nueva misión. Pero no deja de ser algo que afecta, que cuesta y que quisiera uno que no sucediera. El cariño y aceptación que siento aquí en Parral me lo hace muy difícil. Sólo se puede decir “amén” a la voluntad de Dios, manifestada en el mandato del Papa, haciendo un homenaje de aceptación y silencio a lo que Dios nos pide.

A partir de hoy soy el nuevo obispo coadjutor de la Diócesis de Córdoba. Esto significa que habiendo sido llamado a servir como obispo en esa Diócesis, su actual Obispo, Don Eduardo Patiño sigue siendo el titular por un tiempo.

Según me explico el Sr. Nuncio, Don Eduardo Patiño está muy enfermo, y requiere ya de un relevo. Pero es su deseo, y se le ha concedido, de seguir siendo el titular de la Diócesis de Córdoba para poder llegar con la Diócesis a su vigésimo aniversario, que será el 15 de abril. Después presentará su carta de renuncia por razones de salud, y yo seguiré de titular allá en Córdoba.

Tengo dos meses para ejecutar esta decisión del Papa. Por eso les hago saber que iré a Córdoba hasta el inicio del año 2020. Noviembre y Diciembre de este año permaneceré en Parral.

He pedido a la Santa Sede ser el Administrador Apostólico de la Diócesis de Parral, y se me ha concedido. Esto significa que hasta que no llegue el nuevo Obispo de Parral, yo seguiré al frente de la misma. Con el afán de que el caminar de la Diócesis no se pare, sino que sigamos adelante para no perder el ritmo que llevamos.

Pero a partir de enero debo combinar mi servicio episcopal entre las dos diócesis. Espero ser acertado y prudente para cumplir bien en los dos lugares. Y Dios me de las fuerzas, porque la voluntad sí la tengo.

En este momento no hay ninguna fecha que indicara cuándo llegará el tercer obispo de nuestra Diócesis. Sin embargo, desde ahora debemos orar fuerte y con esperanza para que la Providencia de Dios provea pronto un buen pastor para Parral. Oremos ya por él, aunque no sabemos quién es

Y les pido con humildad y confianza que oren también por mí, para que les sepa ayudar a ustedes y a mí, a vivir nuestro ser Iglesia con generosidad y fe.

+Eduardo Carmona Ortega.